Exclava del sadomasoquismo
Cogi un taxi y fui vestida de esta guisa a la direccion
en que se me citaba esperando encontrar a mi amante. Al llamar a la
puerta de un viejo palacete me abrio un mayordomo de unos 55 años.
Quien es ? soy Laura. A si la señora que viene a ser domada.
Pase.
Me quito la capita, recreandose en la desnudez de mis
senos. Arrodillese me dijo. Dude pero insistio, trajo
entonces un pañuelo negro y me vendo los ojos. Con los
ojos vendados me cogio los pezones, magreandolos y pellizcandolos.Luego
dijo la señora tiene buenas tetas y estoy seguro de que sera
complaciente.
Su mano se dirigio a mi sexo por debajo del vestido
y hasta encontrar la abertura de mis bragas, comprobo para mi verguenza
que esta mojada de excitacion. Quede arrodillada en
medio de una entrada junto a una balustrada, con un alfiler me cogio
el vestido levantado por detras de forma que quedaron mis nalgas expuestas
bajo la transparencia de las braguitas y el agujero de mi culo totalmente
al aire. los señores vendran en seguida. Al rato se oyeron voces
de hombres que entraban 4 o tal vez 5. Uno de ellos me dijo que te han
dicho que hagas. Respondi obedecer.
Muestra tu obediencia y senti
una verga erecta y enorme rozando mis labios pintados de rojo pasion.
tuve que chupar con sumision y obediencia mientras
el dirigia con sus manos mi cabeza acompañando los movimientos
que mas placer le daban. Eran cuatro, al menos cuatro fueron las pollas
que me vi obligada a chupar. Luego me hicieron poner
de pie, me tocaron por todas partes, por las tetas desnudas, por el
culo, por las piernas, por el sexo, por la boca chorreante de semen.
El vestido me fue retirado de forma brusca. Alli mismo de pie uno me
follo contra la pared sin quitarme la braguita, en presencia de los
otros y entre sus animos y murmullos. Asi, vendada,
me senti taladrada, por un miembro descomunal y con una brutalidad
terrible. Es el momento de rasurarla me dijeron,
me hicieron echar de espaldas sobre una mesita con las piernas separadas,
me echaron crema de afeitar y me rasuraron el coño, extirpando
con una pinza los ultimos pelos con gran dolor
por mi parte, que me retorcia mientras me sujetaban las manos
(ya desatadas) y las piernas.
Luego uno dijo solemnemente. Siguiendo la ceremonia
de la doma de la hembra a latigo y verga, ha llegado
el momento de que esta sea azotadas en todas sus partes
hasta que suplique a viva voz que desea ser enculada
por todos y convertida en perra y esclava de por vida
para satisfacer los deseos de sus nuevos y unicos amos.
No dije, pero no me sirvio de nada. Fui atada en la
balaustrada ofreciendo mis nalgas al latigo, la exigua
braguita me fue arrancada con violencia y un sinfin
de correazos se encargaron de marcar mi culo con rayas purpuras.
Luego me dieron la vuelta, mis tetas y mi sexo rasurado sufrieron
el mismo castigo hasta que accedi a suplicar
y ofrecerme como perra y esclava.
Luego puesta a cuatro patas me
abrieron las nalgas y me encularon de forma terrible mientras debia
chupar la polla de otro de mis amos.. Lo mas de aquello
es que entre el dolor habia tenido varios orgamos
que habian sido recibidos con burlas y desprecios por mis domadores.
Se fueron turnando asi hasta que se hartaron de follar aquel agujero
que se les ofrecia. Al fin decidieron que habia tenido bastante.
El mayordomo me condujo a una habitacion. Alli
estaba mi amante en la cama con dos mujeres enmascaradas.
Pasa dijo, se que no olvidaras esta noche, daras placer
a mis amigas si no quieres que te castiguen. Una de
ellas me puso unas pinzas en las tetas que se endurecieron,
fui obligada a hacer todo lo que podais imaginar. Mi amante al final
me felicito por mi docilidad, prometiendome nuevas pruebas en el futuro.
Sadomasoquismo
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