La venganza de los cuatro
A mi marido siempre le gustaron las mujeres,
y a ellas les gustaba él, era un casanova. Las que más
le gustaban eran las casadas y su éxito era
terrible. No es raro que fuera coleccionando un sinfin
de enemigos entre maridos despechados y engañados.
Uno de ellos no se conformó, contactó con otros tres cornudos
y decidieron darle una lección donde más le dolería.
Un día del fin de semana que él estaba fuera con alguna
de sus amiguitas Marcos ( El confabulador) se presentó en mi
casa con toda clase de pruebas del adulterio de mi
marido con su mujer otras mujeres, proponiendome darle una lección
Será muy fácil escribirás un carta que yo te redactaré
en que dirás que sabes su traición y que te vas con varios
amigos a conocer todas las variaciones del placer más oscuro,
te vas por tu voluntad y te entregarás a todo sin negarte
a nada. Yo tengo una casa en la sierra donde podrás
estar tres días.Podrás relajarte ese tiempo y a la vuelta
cantarle las cuarenta y gozar de tu venganza y de la
mía. De acuerdo dije sin pensarlo. Escribí la carta punto
por punto como se me dijo ( tonta de mí no sabía que estaba
autorizando que hicieran conmigo lo que quisieran).
Hice la maleta y me vestí en un santiamen.Unas braguitas
de encaje un sujetador blanco que hacía justicia a mis
esplendidas tetas, un vestido corto de tirantas también blanca
y unas sandalias de tiras rojas y tacón. Monté
en el coche del desconocido y salimos en dirección a la sierra.
Todo el camino fueron atenciones y galantería, al fin nos desviamos
de la carretera, entramos en una finca, y nos adentramos por una vereda
rústica camino de un montículo en el que había
una preciosa casa.
Al llegar Marcos me dijo que no me preocupara de las maletas que llmará
al timbre que me esperaban , el aparcaría el coche en la parte
trasera. Llamé al timbre. Me abrió un hombre de unos 35
años, me hizo señas de pasar, dentro había otros
dos.Ignoraba de que iba aquello. La puerta se cerró a mi espalda.
- Bien putita , estás aqui para complacernos.
Sí no lo haces tenemos medios de que lo lamentes. Nadie te auxiliará.
Y cuando hallamos acabado contigo y tu marido sepa todo lo que te hemos
hecho, no podrás reclamar nada, puesto que tenemos una carta
tuya en la que nos autorizas a hacer de ti lo que queramos.
Las cartas estaban boca arrriba.Quitate
las bragas inmediatamente. Nunca llevaras bragas en nuestra
presencia. Obedecí ante la aprobación de ellos.Se acercaron
a mi alrededor y empezaron a toquetearme, me rebelé.
Forcejee. Me sujetaron con fuerza por detrás.
Hay que domarla, al garage. En el garage estaba el
mercedes ya aparcado.Me sacaron el vestido y me arrancaron el sujetador
dejandome desnuda, las sandalias hacía tiempo que las había
perdido en el forcejeo. Me ataron en X a la vaca del
coche las muñecas y los tobillos a las ruedas. Estaba incómoda
sentía los pechos sobre el cristal, el sexo en la chapa y las
nalgas y el culo expuestos brutalmente.Graba, dijo uno de ellos
y empezaron a grabar. Uno de ellos se me acercó por detrás,
acaricio mi cabellera rubia. Me preguntó por mi edad. 29 años.
Estás muy buena dijo, precioso culo,largas piernas,boca
perfecta y unas tetas de mi primera. Me cogió
los pezones se inclinó sobre el coche , de forma que
pude sentir su peso y la dureza de su sexo a través del pantalón
, en mi trasero.Alguna vez te ha azotado.? No.Será
una hermosa experiencia ser azotada a tu edad, toda
dama como tú no debería dejar de probar la correa
en su cuerpo desnudo.. Ahora queremos que nos supliques
que te enculemos, no pararemos de azotarte
hasta que lo hagas. Estaba aterrorizada aunque empezaba
a excitarme.dos de los Hombres se quitaron las correas,
se bajaron los pantalones, me hicieron volver un poco la cara para ver
sus miembros erectos.Nuestras pollas esperan decidete pronto. Las correas
empezaron a golpear primero las nalgas, los
golpes eran rítmicos y me hacían retorcerme impúdicamente
a cada golpe, cuando las lágrimas asomaban y parecía resistirme
bajaron los golpes a las parte trasera de los muslos.Los golpes arreciaron
y arreciaron mis gritos. Al fin grité, suplico,suplico
ser vuestra perra y ser enculada. ( Esa parte del video fue
la que se grabó según pude ver luego la cintas). Sin desatarme
y en esa postura recibí las cuatro pollas brutalmente,
con rabia de venganza, taladrando el ano , trabajando
mi cuerpo por dentro, abriendo mi orificio con saña estudiada,
mientras recibía el roce de los vaqueros y los botones metálicos
en mis ya marcadas nalgas.
Me desataron me llevaron arriba donde me dejaron
ducharme y quedarme desnuda en una pequeña habitación
mientras estudiaban el próximo paso.
Cuando se hizo de noche me trajeron una cena ligera,
que a pesar de la excitación y el miedo, apuré por el
hambre que tenía. Sobre las 10,30 recogieron los restos, me trajeron
una bolsa y dijeron vistete. Que ironía la bolsa contenía
una mezcla de body y de mono de lycra negra totalmente transparente,
cerrado desde el cuello hasta los tobillos, tenía abierto las
circunferencias de los pezones, el triangulo del sexo y la raja del
culo. En los bordes de tobillos,muñecas y cuello el negro era
túpido. Me dejaron también unos zapatos de tacón
altísimo, en los que era díficil mantener el equilibrio
; pero que por contra favorecían todas y cada una de mis redondeces
y curvas.
Me miré a un gran espejo, nunca
había estado tan hermosa, ni deseable, nunca había sido
una hembra tan lujuriosa dispuesta a una entrega total. Hasta
las marcas de mi culo parecían hermosas y regulares. el mayor
de ellos, de unos 45 años , alto y atlético vino por mi.
Me colocó una correa en el cuello de la que tiró
con una cadenita. Previamente me había atado
las manos a la espalda. Bajé las escaleras con dificultad,
en el camino me introdujo los dedos por la abertura de mi ano. Estaba
dolorida pero mi culo se habría ya con más facilidad..
Me hicieron arrodillar en el centro de la habitación,
(uno grababa la escena). El que me había traido me cogió
los pezones desnudos, los magreo, apretujo,pellizcó.
finalmente le puso un par de pinzas.Estaban duros y
sobresalientes dentro de mi encierro en lycra. Ahora me dijo
mostrarás tu agradecimiento, sumisión y respeto a tus
amos y por ende a sus penes que te dan el placer y dolor que tu cuerpo
de perra por domesticar demanda. Sí señor dije.
Recibí una bofetada. Sí seré
complaciente amo debes decir. Sí amo.
Su polla me fue presentada, chupé y lamí con la
mayor dedicación y esfuerzo que pude, al final me
metió la verga entera en la boca, sin ningún
tipo de miramientos. uno y otro fueron turnandose.....
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